Nuestra Señora de la Divina Providencia

Nuestro grupo latinoamericano se formo el 27 de Enero del 2004, pero el Espíritu Santo nos ha estado encaminando al Estilo de Vida Cisterciense desde 1998. Desde Julio del 2003, hemos estado discerniendo sobre la formación del grupo de laico cistercienses, y por la gracia divina del Espíritu Santo iniciamos nuestra primera reunión el Martes, 27 de Enero del 2004. Estamos localizados en el Centro de la Florida, cerca de Tampa (Diócesis de St. Petersburg) y somos una casa hermana de la comunidad “Lay Cistercians of Our Lady of the Holy Spirit”,Conyers-Ga. Por el momento somos siete miembros novicios que aspiramos hacer la voluntad de Dios, y a permitir que el Espíritu Santo nos transforme. También aspiramos a vivir una vida simple orientada al Carisma Cisterciense, a leer la Santa Regla de San Benito y a tratar de vivirla, leer diariamente la Liturgia de las Horas, asistir a Misa y comulgar todos los días, Lectio Divina, leer libros con espiritualidad cisterciense y observar periodos de silencio y contemplación.

Laicos Cistercienses del Monasterio de Nuestra Señora de los Andes

Somos un grupo de laicos de diversas partes del país, que buscando un encuentro más profundo con el Señor y desde hace varios años, para algunos de los miembros, nos reunimos periódicamente en el monasterio, de manera que con el apoyo de nuestros hermanos monjes, de los cuales recibimos formación y dirección espiritual, estamos caminando en la vivencia diaria de la regla de San Benito y poniéndola en práctica cada día.

Las bendiciones de Dios se derramen abundantemente sobre todos los que de sincero corazón buscan al Señor.

Fraternidad de Laicos Cistercienses del Monasterio de Santa María de Huerta

El 20 de septiembre de 1996 nos reunimos en Madrid, por primera vez, junto a nuestro Abad, un grupo de unas 25 personas, hombres y mujeres, para poner en común un anteproyecto sobre la futura Fraternidad. Sobre este anteproyecto fuimos reflexionando y poniendo en común nuestras reflexiones que terminaron por cristalizar en un documento que refleja lo que queremos ser y que titulamos “Carta de Cofraternidad”.

Esta Carta de Cofraternidad expresa el carácter de nuestro vínculo con la Comunidad de Monjes y entre nosotros mismos, como miembros de la Fraternidad.

El 10 de mayo de 1997 sellamos nuestro compromiso en una inolvidable Ceremonia de Entrega, durante el rezo de Vísperas, en el marco del Retiro Anual de la Fraternidad en el Monasterio de Santa María de Huerta. Cada miembro de la Fraternidad firmó ante el Padre Abad y la Comunidad de monjes, la Carta de Cofraternidad como expresión de su compromiso de vida del carisma cisterciense, la entregó al P. Abad, de quién recibió la Regla de San Benito. Con este sencillo, pero emotivo y entrañable acto puede decirse que quedó constituida formalmente la Fraternidad.

El deseo de dar un paso más ha llevado al intento de elaborar unos Estatutos, para lo que providencialmente hemos contado con la presencia del Abad General en enero de 2001, lo que nos confirmó en nuestra andadura. Dichos Estatutos fueron aprobados el día 24 de Junio de 2001, Festividad de San Juan Bautista.

La fraternidad está integrada por 40 personas de diferentes lugares geográficos, donde, cuando el número es suficiente, se agrupan los miembros formando los correspondientes comunidades locales. En la actualidad existen comunidades locales dos en Madrid, una en Barcelona y en Zaragoza, además de fraternos en Valencia, Sevilla, Guadalajara y Cádiz.

Fraternidad de Laicos Cistercienses de Santa María de Sobrado

Fraternidad de Laicos Cistercienses del monasterio de
Santa María de Sobrado

Fruto de una convocatoria a unas cuantas personas asiduas al monasterio de Santa María de Sobrado, nos reunimos en el mismo el 20 de agosto de 2008, nueve personas con el fin de tratar de colaborar en aquello que fuese necesario a dicho monasterio. Se comenzó siguiendo el buen entender sin estar sometidos a normas de funcionamiento, por lo que habiendo comenzado por pensar en ser una ayuda al monasterio, se convirtió al cabo de muy poco tiempo en una ayuda al propio grupo, en una búsqueda espiritual que se transformó en una Fraternidad sin estar incardinada.

Tenemos un ENCUENTRO mensual en sábado, y anualmente y sobre el mes de marzo tenemos un Encuentro-Retiro de tres días internos en el monasterio. Los Encuentros comienzan con una Eucaristía, y se continúa con una Ponencia a cargo de un monje sobre temas que de mutuo acuerdo Monasterio-Fraternidad convenimos. Seguidamente con los asistentes, se hacen grupo de reflexión sobre el tema tratado, y posteriormente una puesta en común de todos los grupos con el Ponente para oír las conclusiones, y establecer un diálogo conjunto, y terminando la mañana asistiendo a la Hora Intermedia con los monjes.

El monje que nos acompaña, nos recomienda un libro acorde con el temario del curso, para su análisis y reflexión de modo comunitario. Hay siempre un grupo que continúa en el monasterio asistiendo a Vísperas. Se hace una colecta voluntaria y anónima para el Monasterio en cada Encuentro.

Las citas para las reuniones se hace electrónicamente, adjuntando el acta de la reunión anterior, y la ponencia tenida, y se envía tanto a los que han asistido como a todos aquellos que nos siguen en la distancia. Con fecha 20 de agosto de 2019, solemnidad de San Bernardo,  se elaboraron unos Estatutos que fueron aprobados por la Comunidad monástica el 28 de octubre del mismo año.

 

Fraternidad de Laicos Cistercienses de San Clemente

Descripción: nos estamos reuniendo en Sevilla, aunque adheridos al monasterio de San Bernardo(Granada), se incorporaron nuevos laicos a la fraternidad, que no tienen lazos de relación con San Bernardo, unido al problema que supone la distancia, tras reunirnos y dialogar, decidimos crear una nueva fraternidad,independiente y pedir nuestra adhesión al monasterio de San Clemente de Sevilla, guardando lazos de cariño entrañables con el monasterio de Granada, así como con los laicos de dicho monasterio, por tanto, desde septiembre del presente año, hemos formado la fraternidad de laicos Cistercienses de San Clemente.

Funciones: celebrando reuniones cada mes y medio en las que compartimos los momentos litúrgicos con la comunidad; nuestra formación: referente a un tema concreto, en la actualidad el estudio de la Regla de San Benito, es desarrollada por un miembro de la comunidad que nos explica su visión sobre el tema elegido. En cada reunión uno de los miembros prepara y expone un tema que se comparte y debate con los demás; hacemos lectio-divina en común y tiempos de silencio. Nuestra formación se basa esencialmente en la espiritualidad Cisterciense, el estudio profundo de la Regla de San Benito, así como la práctica habitual de la lectio-divina, de las horas litúrgicas y la asistencia habitual a la Eucaristía.

Fraternidad de Laicos Cistercienses – Vico

El 31 de Julio del año 2.002, nos reuníamos un grupo de personas en el Monasterio Ntra. Sra. de Vico para tener un cursillo sobre la Vida Monástica. Se impartió el curso en sábados sucesivos. Estaba abierto a todas las personas que les pudiera interesar. Al terminar los temas, miembros del grupo expresaron que querían aprender a rezar; nuestra andadura durante este tiempo tuvo ese objetivo. A estas reuniones se podrían llamar Escuela de Oración. Las personas acudíamos asiduamente una vez al mes y contentas de encontrarnos y de aprender.

Aprendimos a hacer la lectio; con frecuencia la hacíamos juntos y la compartíamos. Poco a poco el grupo se fue consolidando. De los 20 ó 30 que acudíamos al principio, nos hemos quedado en 10. En Noviembre del 2.004, hablamos de formar una Fraternidad como había en el Monasterio de la Oliva y en el Monasterio de Santa María de Huerta.

Se presentaron unos puntos a modo de Pautas de Vida, donde quedaba plasmada la Espiritualidad o Mística del Cister. Lo acogimos muy bien y en reuniones sucesivas fuimos comentando algunos puntos.

Vamos caminando acompañadas de las Hermanas que nos dan la formación sobre Sagrada Escritura, Espiritualidad del Cister etc.

Algunas Laicas nos comprometemos a ayudar en el Monasterio, en las tareas que necesitan las hermanas; estamos contentas de poder hacerlo. Para nosotras es una experiencia enriquecedora del trabajo en silencio y en clima de oración.

Desde aquí manifestamos nuestro agradecimiento a las hermanas por su acompañamiento y su acogida. Vico 1 de Mayo del 2.006

Fraternidad Cisterciense de Laicos de Santa María de la Oliva

Cada uno de nosotros nos fuimos acercando a la Oliva por motivos diferentes. La vida nos empujaba a cada uno para que buscásemos “algo”. ¿Qué? Creo que ni nosotros mismos lo sabíamos. No obstante, había algo común: búsqueda.. búsqueda interior… el sentido de la vida… Dios…

La relación con la comunidad generó un clima de amistad. De ahí se produjo un intercambio de experiencias.

Esta fase inicial culmina con un proyecto de carta de Cofraternidad fechada el 30 de enero de 1999. Destacamos un apartado de la misma que dice: Los miembros de la Fraternidad Cisterciense de Sta. María de la Oliva deseamos establecer un lazo espiritual con la Abadía Cisterciense de Sta. María de la Oliva participando de sus bienes espirituales. Dicho lazo de adhesión es personal.

Profundizamos en la espiritualidad Cisterciense abordando temas como el “ser unificado” o necesidad de unión con lo divino, espíritu contemplativo, comunidad, fraternidad, la obediencia, la escucha activa, la vida litúrgica, la lectio divina, el silencio, la áscesis, el trabajo y la oración (ora et labora), la acogida, la escuela de caridad, apostolado, etc.

Todos los temas anteriormente mencionados, al principio nos parecían exclusivos y excluyentes de los monjes y que nada tenían que ver con nuestras vidas. Descubrimos con el tiempo que todos lo valores del Cister se pueden vivir en la sociedad y esta es nuestra razón de ser.

Este proceso culmina con una organización y estructura básica incipiente con un documento base denominado Carta de Vida.

De esta manera, este proyecto de llamado Fraternidad, responde a una necesidad histórica de vivir la espiritualidad y unión con Dios, desde el lugar y momento donde a cada uno de nosotros nos ha tocado vivir.